gtag('js', new Date()); gtag('config', 'UA-140135221-1');

Design Thinking y la Innovación Social

María de Obeso: Investigadora del CISAI, ingeniera ambiental con una maestría en gestión ambiental enfocada en economía ambiental y de recursos naturales.

El Design Thinking se ha utilizado por más de diez años para potenciar la innovación social. En el 2010 Brown T. y Wyatt J. publicaron un artículo en el que se describía el potencial de utilizar estas herramientas para generar soluciones sociales enfocadas en el usuario. A manera de ejemplo, se relataba la historia de un centro comunitario de potabilización de agua que no estaba teniendo el impacto deseado, hasta que, con ayuda del Design Thinking, se ajustaron los horarios de atención y volúmenes de suministro para que fueran adecuados a las necesidades de los usuarios. En resumen, en sus inicios se proponía que los innovadores sociales aprendieran la metodología de Design Thinking y la utilizarán para mejorar propuestas de solución tecnológicas implementadas y que llevarán el proceso para proponer soluciones innovadoras.

El Design Thinking tuvo una época de moda que ayudó a que la aplicación de la metodología evolucionara. Primero, cuando empezó la época de moda de la metodología hubo un fuerte enfoque en dar a conocer y enseñar los pasos de la metodología. También, se promovía como la mayor ventaja de la metodología era que ayudaba a que las soluciones a problemas sociales estuvieran enfocadas en el usuario (Brown T., 2011). Sin embargo, hubo muchos cuestionamientos de que la metodología fuera de utilidad y no solo una moda. Después, como la metodología comenzó a utilizarse en muchos sectores, para resolver diversos problemas sociales, se empezaron a identificar diferentes formas de apropiarse la metodología y adaptarla a las necesidades específicas de quién la aplicaba. En el 2017, Hagerman A., analizó las tendencias de aplicación del Design Thinking y concluyó que los innovadores sociales seguían considerándolo relevante, pero, que ahora el enfoque ya no estaba en entender las herramientas, sino que se estaba dirigiendo a fortalecer su aplicación en los proyectos, apropiación y su impacto.

Actualmente, se tiene la discusión de cómo adaptar la metodología para resolver problemas complejos desde un pensamiento sistémico. Dado que, se han identificado retos en metodologías enfocadas en el usuario, como lo es el Design Thinking, se están buscando maneras de combinarlas con pensamiento sistémico para entender de mejor manera la complejidad de los problemas. Por ejemplo, sino se tiene un buen entendimiento de la problemática las propuestas de solución pueden enfocarse en síntomas y no en las causas, así como en necesidades de usuarios que no tienen la magnitud del impacto deseado (Both T. 2018). Del mismo modo, en su reseña al libro “Design Thinking para el Bien Mayor: innovación el sector social” Roumani N. (2018) concuerda con los autores en la importancia de incluir el pensamiento sistémico en la metodología. En este sentido, ella menciona que en su experiencia las intervenciones pueden ser irrelevantes si la metodología no se complementa con datos, planificación estratégica y pensamiento sistémico para identificar puntos de apalancamiento efectivos.  

Aunque, se ha identificado la importancia de complementar el Design Thinking con el pensamiento sistémico, todavía se siguen explorando propuestas para llevarlo a cabo. Por su parte, Both T. (2018), propone la siguiente sinergia entre los dos campos. Primero, en el primer paso de recolección de datos de una problemática, se pueden complementar herramientas de diseño para hacer entrevistas con herramientas de sistemas para crear un mapa de actores, esto resultaría en obtener un mapa de actores más completo de manera que se puedan identificar las diferentes necesidades de usuarios de una propuesta de solución. Segundo, en el siguiente paso de generación de percepciones de una problemática, propone complementar las herramientas de diseño de abstraer e inferir con herramientas de sistemas de creación de mapas causa-efecto, para entender de las relaciones entre los diferentes componentes del sistema. Tercero, en el paso siguiente de identificar oportunidades, propone complementar las herramientas de diseño de generación de preguntas ¿Cómo podríamos?, con las herramientas de sistemas de encontrar puntos de apalancamiento, con el objetivo de encontrar un enfoque efectivo para el impacto deseado. Finalmente, en el cuarto paso de proponer soluciones, Both propone complementar las herramientas de diseño de prototipado con las herramientas de sistemas de experimentos. En pocas palabras, desde esta propuesta las herramientas de Design Thinking y pensamiento sistémico se visualizan como complementarias y no opuestas.

En conclusión, el Design Thinking ha tenido un papel importante en la innovación social y su aplicación ha ido evolucionando con el tiempo. En este sentido, se puede decir que en un inicio se propuso el Pensamiento de Diseño como una herramienta para proponer soluciones con enfoque en los usuarios. Después, en una época de moda que tuvo, se empezó a cuestionar su utilidad y esto resultó en que se empezara a adaptar y apropiar por los innovadores sociales. Luego, se empezaron a resaltar algunos retos del Design Thinking al momento de tratar de resolver problemas complejos, como por ejemplo que se propongan soluciones a síntomas de una problemática y por lo tanto no sé obtenga el impacto esperado con la intervención. Por tal motivo, actualmente se están explorando sinergias entre el Design Thinking y pensamiento sistémico, para entender problemas complejos y proponer soluciones con mayor impacto.

Bibliografía

Both T. (2018) Human-Centered, Systems-Minded Design. Standford Social Innovation Review. Recuperado de: https://ssir.org/articles/entry/human_centered_systems_minded_design#

Brown T. (2011) Why Social Innovators Need Design Thinking. Standford Social Innovation Review. Recuperado de: https://ssir.org/articles/entry/why_social_innovators_need_design_thinking

Brown T. y Wyatt J. (2010) Design Thinking for Social Innovation. Standford Social Innovation Review. Recuperado de: https://ssir.org/articles/entry/design_thinking_for_social_innovation#bio-footer

Hagerman A. (2017) Spotting the Patterns: 2017 Trends in Design Thinking. Standford Social Innovation Review. Recuperado de: https://ssir.org/articles/entry/spotting_the_patterns_2017_trends_in_design_thinking

Roumani N. (2018) Social Impact by Design. Standford Social Innovation Review. Recuperado de: https://ssir.org/book_reviews/entry/social_impact_by_design

Conoce más sobre nuestras últimas actividades, noticias, eventos y publicaciones

Otros temas de interés: